“La
autoestima es clave para la inteligencia de tu hijo”
Mario Alonso Puig: Es especialista en
Cirugía General y del Aparato Digestivo, el doctor Mario Alonso Puig ha
dedicado su vida a la Medicina y al estudio de la Inteligencia Humana y la psiconeurobiología.
Miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York y de la Asociación Americana
para el Avance de la Ciencia.
Puig, parafraseándole uno de sus conversatorios, dice lo siguiente: Uno de mis maestros, el profesor Howard Gardner, dedicó montones de
años de su vida a estudiar la inteligencia y se dio cuenta de que ni siquiera
podemos hablar de una inteligencia, la teoría de las inteligencias múltiples, hay dos inteligencias, que son la intrapersonal,
que es la capacidad de reconocer tus estados emocionales y de poderlos
modificar de forma positiva, y la interpersonal que es la capacidad de entender qué
pasa en la otra persona y relacionarte con lo que pasa en la otra persona, que
son absolutamente claves en el éxito en la vida.
Las personas que no sepan gobernar sus estados de ánimo; un día se
levanta sin ganas de hacer nada y ese estado de ánimo no lo pueda alterar, o
que un día tenga ira y no sepa canalizar de una manera positiva y adecuada esa
ira, o tenga miedo y no pueda superar su miedo, es difícil que progrese en la
vida.
También que una persona que no sepa entender a los demás, que no sepa
resolver conflictos, pues es difícil que progrese en la vida.
Estas dos inteligencias no existen en el test de cociente intelectual,
como no existen otras, la inteligencia musical, la inteligencia kinestésica, la
naturista, la espiritual, no están. Entonces, ¿qué ocurre? Vista la relación
que hay entre éxito en la vida en un sentido amplio, a lo mejor hay que
redefinir lo que es el éxito, y cociente intelectual, se ve que, efectivamente,
un porcentaje enorme de personas que han tenido éxito, ese éxito no es
atribuible a su test de cociente intelectual. Esto es magnífico, porque no
niega que el cociente intelectual sea importante, lo que hace es expandir
nuestro concepto de la inteligencia.
Entonces, sobre tus hijos. Efectivamente, tus hijos son diferentes, y es
maravilloso que lo veas así porque, si no los vieras diferentes, si los vieras
como tú, es que a lo mejor estás proyectando en ellos tu propia forma de ser, Habrá uno de tus hijos, tal vez, que tenga un
tipo de inteligencia, el otro tendrá otra, lo que es importante es que siempre,
cuando estén contigo, sientan que son inteligentes. Hemos caído en el tremendo
error, sigue diciendo el doctor, y una persona de la persona que yo he
aprendido mucho es, Sir Ken Robinson, lo marca mucho, como de hacer que solo un
tipo de persona es la adecuada, no. Necesitamos múltiples perfiles, un pavo
real no es ni mejor ni peor que un águila real. Entonces, cuando un hijo siente
que es valioso, que tiene inteligencia, que tiene una forma distinta de procesa,
su autoestima no es dañada.
La autoestima es clave, porque, al final, nuestra capacidad de hacer
frente a los desafíos o nuestra incapacidad, la mayor parte de las veces, nada
tiene que ver con el mundo real, tiene que ver todo con el mundo mental. Puig
nos da un ejemplo: En Reino Unido se hizo un estudio fascinante, se hicieron dos
grupos de estudiantes homogéneos en cuanto a edades, aproximadamente con el mismo
background cultural, pero con dos diferencias.
Una de ellas era que uno de los grupos eran, teóricamente, chicos
bastante más inteligentes que el resto según el test de cociente intelectual,
pero estos que eran más inteligentes objetivamente de acuerdo al test de cociente
intelectual pensaban que la inteligencia era algo fijo, que no se podía expandir.
El otro grupo era un grupo de chicos, teóricamente, con menor
inteligencia según el test de cociente intelectual, pero que creían que la
inteligencia con el esfuerzo se expande. Les
pusieron una serie de problemas de matemáticas complejos.
El grupo de los chicos entre comillas más inteligentes, al ver que no lo
podían resolver y dar por hecho que la inteligencia no se expandía,
abandonaron. El tiempo no era un tiempo reducido, les daban tiempo. Abandonaron
diciendo: «Si no soy capaz de entenderlo, no hay nada que hacer. Me falta la
inteligencia necesaria para hacer frente a este problema». Los otros chicos
tampoco sabían, de hecho partían de un nivel inferior, pero creían que la
inteligencia se expandía con el esfuerzo, y siguieron, siguieron, siguieron y
resolvieron los problemas de matemáticas y quedaron mejor. El componente
emocional, el componente autoestima, el componente confianza en ellos y en sus
posibilidades es absolutamente crucial, ellos acabarán encontrando su camino,
pero no encontrarán su camino si creen que no son capaces de encontrarlo.
Mario Alonso
Puig. Dice que: su interés por la educación es un interés por
sacar del ser humano lo que verdaderamente tiene dentro. Y afirma que no cree
que ningún ser humano esté llamado a la mediocridad, el cree que todo ser
humano está llamado a la grandeza, y la grandeza no la define la cultura. La
grandeza es una cosa que la define nuestra propia naturaleza.
By: Salvador Claros
No hay comentarios.:
Publicar un comentario